A 24 HORAS DE LAS PRESIDENCIALES, LA SUERTE ESTÁ ECHADA

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ANALISTAS CALIFICAN DE “INVASIÓN” LA MASIVIDAD DE LOS ELECTORES QUE HAN EJERCIDO SU DERECHO AL VOTO POR ANTICIPADO Y CONSIDERAN ESA ASISTENCIA DECISIVA PARA LOS RESULTADOS

A 24 horas de las más controversiales elecciones presidenciales de Estados Unidos, la generalidad de los observadores considera que, al menos en términos de Casa Blanca, la suerte está echada. Es muy poco probable, dada la radicalización de la campaña, que un elector considerado tradicionalmente un indeciso no sepa este lunes por quién va a votar el martes.

Y lo demuestran los sondeos. Desde el viernes, quizá estimulado por la inusitada intervención del presidente Barack Obama en la campaña demócrata y el esfuerzo desplegado por Hillary Clinton que se ha desdoblado por seis estados este fin de semana, el electorado afroamericano ha salido en masa a votar por adelantado y los hispanos le han seguido. En Florida, incluso, se ha dado una situación a destacar y es que un tercio de los electores hispanos que han votado, sea por adelantado o con boletas ausentes, no ejerció el sufragio en las presidenciales del 2012, lo cual es un buen indicio para la exsecretaria de Estado.

“El voto hispano o latino va a ser decisivo pero no abarcador. Hillary necesita de los electores afroamericanos y de las mujeres. Los hombres blancos se dan por descontado que van a irse con Donald Trump”, comentó el analista David Gergen, quien ha sido consejero de cinco presidentes de ambos partidos.

De hecho, en las últimas horas, el magnate republicano ha intentado dar un nuevo impulso a su campaña en un intento de atraer a más electores fuera de sus seguidores naturales, el hombre blanco campesino, poco ilustrado que ha sufrido el desempleo y la falta de subsidios agrícolas y ha visto mermar la calidad de vida en los campos y atribuyen esa situación a lo que creen es una vida política corrupta en Washington.

“Nuestro país será gobernado por la gente o por las élites políticas corruptas. Hillary Clinton es la candidata de la corrupción”, dijo Trump el domingo en un mitin de campaña en Sioux City, Iowa, ante una audiencia mayormente blanca y masculina.

A menos de que haya cometido un error estratégico serio, Trump ha desechado la conquista del voto hispano, en particular en Florida, donde apenas envió el viernes a su compañero de boleta, el senador Mike Pence, a un restaurante de la Calle Ocho en la Pequeña Habana para cortejar un electorado radical que, de por sí, ya estaba conquistado.

También, en estas últimas horas, se han ensañado en particular con los contribuyentes a la campaña demócrata que son de origen judío.

En un nuevo anuncio televisivo por donde desfilan imágenes del multimillonario George Soros, la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen y el presidente del Consejo de Administración de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, se les ha acusado de disponer de “miles de millones de dólares para torcer esta campaña” a favor de los demócratas. Todo esto en un lenguaje que ha llevado al Consejo Judío Nacional Demócrata a manifestar su preocupación por lo que considera “el uso de estereotipos antisemitas, chocantes y peligrosos”.

A su vez, la jefa de campaña de Trump, Kellyanne Conway, dijo el domingo que el magnate inmobiliario mantendrá ese ritmo de actividad hasta el mismo martes. El lunes, después de votar en Nueva York, Trump se desplazaba a Pensilvania, Michigan, Ohio, North Carolina y New Hampshire.

En contrapartida, los demócratas se han lanzado con fuerza en Florida. Clinton estuvo en Miami el sábado, al día siguiente se fue a West Palm Beach, al tiempo que el presidente Barack Obama se desplazó a Orlando para participar en un mitin dedicado al electorado puertorriqueño y que fue amenizado por el cantante Stevie Wonder. A su vez, el senador Tim Kaine, candidato demócrata a la vicepresidencia, el sábado se fue a Tampa y el domingo se apareció por Tucson, Arizona, un territorio tradicionalmente republicano donde los demócratas pretenden darle la vuelta al electorado aprovechando el aumento de los registros de votantes hispanos.

A su vez, el jefe de campaña de Clinton, John Podesta, dijo en el programa Meet the Press, de la cadena NBC, que si Clinton gana Nevada y Michigan, “será la próxima presidenta de Estados Unidos”, algo en lo cual coinciden muchos analistas de mientras Trump necesita urgentemente de Florida, la exsecretaria de Estado se encuentra demasiado avanzada para poder prescindir del estado del Sol.

Aun así tendría que ganar uno de los dos, Florida o Carolina del Norte.

El domingo por la tarde, al menos 41 millones de estadounidenses, en 48 estados, habían votado por adelantado, lo cual a juicio de Gersen es concluyente.

“Las decisiones están tomadas sino no hubiera esta ‘invasión’ masiva a las urnas. No hay duda de que la última semana fue decisiva, la gente como que se ha despertado y ha ido a votar. Esto me lleva a pensar que el nivel de abstención será menor que en otras ocasiones”, agregó el analista a la cadena CNN.

Sin embargo, esto no destaca que pudiera haber un empate técnico. En ese caso se abriría una crisis parecida a la sucedida el año 2000 en que todo terminó en el tribunal supremo, en que ambas partes subirán los peldaños del sistema judicial lo cual retrasará la proclamación del vencedor. De hecho, ambas partes tienen preparado ya un batallón de abogados ante la eventualidad que se ha agudizado con la promesa de Trump en el último debate presidencial, de reservarse el derecho a reconocer los resultados, si no le son favorables.

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Fuente:Diario las Americas

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