¿CÓMO VEN LOS QUE PADECEN DALTONISMO?

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¿Cómo saber si vemos los colores igual que los demás? Desde pequeños nos enseñan que el cielo es azul o el césped es verde. El mundo está lleno de colores, por lo que damos por hecho que todos tenemos la facultad de verlos igual; sin embargo, en realidad no siempre es así, porque las personas que padecen daltonismo los perciben diferente.

Los expertos aseguran que 1 de cada 10 hombres padecen dificultad para apreciar algunos colores, lo que se conoce como daltonismo; por otra parte, mucha gente nunca se da cuenta que padece este trastorno, debido a sus diferentes grados de afectación.

El daltonismo, al igual que otras afecciones genéticas (calvicie o hemofilia), es una enfermedad propia del género masculino; solo ellos la padecen. Mientras, ellas son las que la transmiten y muy raramente la sufren.

Sus causas
En la retina se encuentran dos tipos de células, conos y bastones, que hacen posible la visión. Los primeros se encargan de la percepción de los colores, y su alteración genética es lo que impide que éstos no se aprecien de manera convencional.

Una de las alteraciones consiste en tener dos tipos de conos en lugar de tres, que es lo habitual, lo que se conoce como dicromatismo. Es así que existen diferentes variantes del daltonismo, tales como:

Protanopes: no ven el color al rojo intenso.

Deuteranopes: confunden las sombras del rojo, verde y amarillo.

Tritanopes: son ciegos al color azul y confunden las sombras de verde y azul, así como las de naranja y rosa.

El grupo más abundante es el de los llamados tricromáticos anómalos que, teniendo los tres tipos de conos, perciben los colores alterados. Suelen tener defectos similares a los daltónicos dicromáticos, pero en menor intensidad.

Su detección
Generalmente son los padres los que se dan cuenta del daltonismo de sus hijos cuando llega el momento de que aprendan los colores; desde ese entonces tienen que guiar a sus niños para que sepan vivir con su condición.

Por lo general el trastorno se diagnostica durante una consulta oftalmológica, o al aplicar la prueba de colores de Ishihara, que consiste en el reconocimiento de números o figuras geométricas hechas por pequeños puntos coloreados.

Cabe resaltar que siempre es necesario acudir con un oftalmólogo si existen sospechas de daltonismo, para de esta manera poder determinar el grado de afectación y establecer las precauciones necesarias. Para poder detectar a tiempo cualquier trastorno oftalmológico, los especialistas recomiendan realizar un chequeo preventivo a los niños con 4 años de edad.

Las dificultades
Los impedimentos son relativos a las exigencias visuales que el paciente se imponga, a las estrategias de minimización de confusión que desarrolle y a la profundidad de la alteración. En general los daltónicos pueden tener una vida absolutamente normal, incluso es común que los amigos no se percaten de la situación si no se les comunica.

Puesto que, por el momento, este trastorno no tiene cura. Los daltónicos deben crear estrategias propias para mitigar la confusión de los colores (por ejemplo, reconocer el rojo de los semáforos por su posición y no por el color), las cuales son fruto de su adaptación a las actividades diarias.

Sin embargo, en algunas profesiones que dependen de la sensibilidad cromática (como los diseñadores o especialistas gráficos) o que tengan una alta exigencia visual (piloto comercial) pueden ver limitadas sus posibilidades de desarrollo.

Una alternativa
El daltonismo es un padecimiento que no tiene cura; sin embargo, algunos pacientes pueden beneficiarse con lentes que incrementan el contraste entre los colores. No obstante, la adaptación del daltónico al mundo es tal, que el uso de éstos les hace sentirse en un entorno artificial y ajeno; además, como la intensidad del trastorno es variable, la adecuación a estos artículos suele ser complicada.

El daltonismo es una condición de por vida y la mayoría de las personas la enfrentan sin dificultad o impedimento. Lo mejor es lograr contrarrestar las dificultades y aprender a vivir en un mundo de otro color.

Fuente: Salud180

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