HALLAN CULPABLE A POLICÍA DE MIAMI-DADE QUE QUISO VENGARSE DEL ESPOSO

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SAINTAMEN EDWARDS, POLICÍA DE MIAMI-DADE ACUSADA DE PRESENTAR REPORTES FALSOS COMO PARTE DE UN PLAN PARA VENGARSE DE SU ESPOSO, DE QUIEN ESTABA SEPARADA, DECLARÓ LA SEMANA PASADA Y OFRECIÓ AL JURADO UNA COARTADA SORPRENDENTE: ELLA ESTABA EN EL GINECÓLOGO EL DÍA DEL DELITO.

Eso hizo que los investigadores visitaran el médico: los registros indican que Edwards no fue al médico ese día.

Cuando le presentaron la contradicción, Edwards regresó al banquillo de los testigos y alegó que sencillamente estaba confundida sobre los lugares a donde fue ese día. Los jurados no le creyeron y la declararon culpable el lunes por la noche de dos cargos de conducta oficial indebida grave.

Edwards, de 36 años, enfrenta un máximo de 10 prisión cuando la sentencien en las próximas semanas. La mujer está libre mientras espera la sentencia.

La declaratoria de culpabilidad pone fin a una extraña historia de venganza de la agente patrullera con 8 años de experiencia.

Según los fiscales, en julio del 2013 Edwards se hizo pasar como la “agente Diann Mich” y llamó a una tienda de zapatillas deportivas de Miami Beach donde trabajaba su ex esposo, Clyde Edwards. Edwards le dijo al jefe del lugar que Edwards era “objeto de una investigación penal” que estaba “afectando adversamente” el negocio de la tienda.

Poco después, el jefe de la tienda recibió un correo electrónico con dos “informes policiales” escaneados de la Policía de Miami-Dade. El correo exhortaba al jefe, Jose Raij, a no hablar con nadie de la investigación penal.

Los informes alegaban que Edwards vendía calzado falso a los clientes, entre ellos uno que compró un par de Nike Air Jordans de $500, dijeron a los jurados los fiscales Devon Helfmeyer y Ronald Dowdy. Los investigadores creen que Clyde Edwards nunca estuvo involucrado en ninguna actividad ilegal en relación con los zapatos.

Raij le mostró los informes a su hijo, quien es abogado en Nueva York, quien notó “omisiones importantes” en los documentos. El hijo trató de contactar a los supuestos detectives del caso, pero un gerente de registros en la estación policial Intracostal no pudo encontrar los informes en sus archivos.

Los supervisores entonces asignaron el caso a un detective de asuntos internos, Heath Genovar, quien confirmó que los informes eran falsos. También conoció que en el momento que se enviaron los correos, Saintamen Edwards —quien estaba fuera de servicio y en ropa de hacer ejercicio, estuvo sospechosamente en la oficina. “Tenía que enviar algo”, le dijo supuestamente a un colega de trabajo sorprendido de verla en la estación.

Un análisis forense de su computadora reveló la existencia de copias de los informes falsos, según los documentos del arresto.

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Fuente:Miami Herald

 

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