Latinos se preparan para campaña antiinmigrante más fuerte de la historia reciente en EEUU

0
152

Los resultados del Supermartes en las primarias republicanas –gran triunfo de Donald Trump, segundo lugar para Ted Cruz- señalan el camino a una elección general en la que dominará el sentimiento y la retórica antiinmigrante, con voces posiblemente más radicales y escandalosas que en años presidenciales anteriores, un reto que grupos de diversas comunidades ya se están preparando para enfrentar.

Tan pronto surgieron los primeros resultados del martes por la noche, una de las coaliciones pro inmigrantes más grandes del país, FIRM (Fair Immigration Reform Movement), distribuyó por email un llamado a la unidad.

“A la vista de las victorias de Donald Trump esta noche, nuestro movimiento se mantiene unido y se compromete a unir esfuerzos con todas las personas en nuestro país que creen que Estados Unidos es mejor que todo esto”, señaló Sulma Arias, portavoz de FAIR. “Escuchemos de nuevo la letra de una canción que alguna vez ayudó a este país a acabar con la segregación: no tenemos miedo (We are not afraid)”

Arias dijo que los mensajes antiinmigrantes y xenófobos del candidato favorito “está inspirando a los votantes inmigrantes, los latinos, los afroamericanos y los aliados de justicia en cada esquina para hacer frente al reto de este debate”.

Trump no es el único precandidato que ha usado el tema de la inmigración indocumentada para alborotar a la base del partido ni esta es la primera elección presidencial en la que esto ocurre, pero desde hace décadas que Estados Unidos no ve propuestas tan radicales como las impulsadas por Trump y, en forma menos escandalosa, pero igualmente radicales, por Ted Cruz.

Por ejemplo, en 2012 el candidato republicano Mitt Romney –quien en algún momento de su carrera apoyó la legalización de inmigrantes- fue muy criticado por sugerir que una forma de lidiar con la inmigración indocumentada sería el concepto de “autodeportación”. Este concepto requiere que se implementen políticas domésticas y presiones tan fuertes, que hagan la vida imposible para estos inmigrantes en Estados Unidos y estos decidan por su propia voluntad marcharse del país.

Sin embargo, Trump y Cruz, los dos grandes ganadores del martes por la noche, han presentado propuestas mucho más radicales que esa, haciendo que Romney parezca “moderado” en comparación.

Trump ha dicho que deportará a todos los indocumentados, construirá un muro y excluirá a los musulmanes por serlo. Cruz, por su parte, ha hablado de suspender todas las órdenes ejecutivas (incluyendo los permidos DACA de más de 700,000 personas) y de triplicar el número de los agentes de inmigración en el país, lo que costaría miles de millones y convertiría a ICE en un ejército de 50,000 personas.

Hasta ahora, la mayoría de las organizaciones pro inmigrantes, junto a los medios de comunicación de esas comunidades, han concentrado sus esfuerzos en campañas de ciudadanía y de registro de votantes, como una forma de responder al actual contexto político. Y aunque esto es algo que se hace en cada elección presidencial, este año hay una mayor variedad de grupos participando en estas campañas.

Hace apenas unos días, por ejemplo, la Mesa Nacional de Participación Civica Latina (formada por varias importantes organizaciones nacionales incluyendo NCLR, NALEO, LULAC, Mi Familia Vota y otros, anunciaron una alianza estratégica para “motivar a millones de latinos a votar en las elecciones 2016”.

Brent Wilkes, director ejecutivo de LULAC dijo que “la única forma de luchar es votando”.

“En 2016 nuestras organizaciones quieren asegurarse de que los latinos estén bien informados no sólo sobre donde votar sino las posturas de los diferentes candidatos sobre temas de su interés”, dijo Wilkes.

José Calderón, presidente de la Federación Hispana, dijo que “todos los ojos están sobre los latinos en 2016. No sólo porque estamos al centro de los debates sobre inmigración sino porque este año somos 27 millones elegibles para votar. Y hoy más que nunca debemos hacer sentir nuestras voces”.

*
Fuente:La Opinion

Comentarios

comments

Compartir