Túnez evita instauración de un “emirato” del Estado Islámico

0
153
El grupo yihadista intentó hacerse con el control del sur del país, en lo que significó su operación más ambiciosa en la zona, que dejó decenas de muertos

El pasado lunes el autodenominado Estado Islámico (EI) intentó infructuosamente hacerse con el control del sur de Túnez en su operación más ambiciosa hasta la fecha en este país del norte africano.

Según los expertos, la acción de la milicia yihadista es una respuesta directa al aumento del acoso sobre su filial en territorio libio, que gobierna una franja de 150 kilómetros de longitud alrededor de la ciudad de Sirte.

Las potencias occidentales, lideradas por Estados Unidos, están evaluando la posibilidad de ejecutar una nueva intervención militar en Libia, un país sumido en el caos después de la guerra civil de 2011, en la que participó la OTAN.

De acuerdo con las informaciones publicadas por varios medios de comunicación internacionales, miembros de las fuerzas especiales de EEUU, Francia y Gran Bretaña ya se encuentran en territorio libio.

La ofensiva contra las fuerzas de seguridad tunecinas tuvo lugar en la ciudad meridional de Ben Guerdane, situada a unos 30 kilómetros de la frontera libia. En el transcurso de unos violentos combates, murieron 36 militantes yihadistas y otros siete fueron capturados. Según el Ministerio del Interior también perdieron la vida 12 agentes y siete civiles. En los últimos años, la región fronteriza ha sido punto estratégico para el EI, ya que es el principal punto de paso para los voluntarios que quieren alistarse a su filial libia.

La ofensiva se inició al amanecer, cuando decenas de combatientes armados con metralletas a bordo de vehículos todoterreno atacaron un cuartel del Ejército y dos puestos de control de la Policía. Las fuerzas de seguridad, que recibieron el apoyo de helicópteros, necesitaron varias horas para controlar la situación.

Según las autoridades, la operación aún no ha terminado, pues unidades militares aún peinan la zona en busca de yihadistas que hubieran podido escapar durante los combates.

El presidente de Túnez, Beji Caid Essebsi, quiso ofrecer una imagen de firmeza ante la población y afirmó solemne ante la televisión pública: “Exterminaremos a estas ratas de forma definitiva”. “Probablemente, su objetivo era controlar esta región y proclamar una nueva wilaya”, dijo en referencia a la palabra que utiliza el EI para referirse a las diversas regiones que forman parte del “califato”, que declaró en 2014 en un franja de Siria y de Irak.

Nueva etapa

Túnez ya había sido escenario de duros combates entre el Ejército y elementos yihadistas en zonas montañosas y remotas que se han saldado con decenas de víctimas, pero nunca antes habían osado el ataque a una ciudad. “Por su envergadura y la importancia estratégica de la ciudad, el ataque de hoy constituye la apertura de una nueva etapa”, sostuvo el analista en seguridad Sergio Altuna, especializado en Túnez y Libia.

“Es importante el hecho de que la población se haya posicionado del lado del Ejército tunecino, y los yihadistas hayan fracasado en su objetivo de instigar una rebelión popular y ampararse de la ciudad”, añadió Altuna, que considera que la ofensiva yihadista en Túnez era previsible habida cuenta de la renovada presión contra el EI en Libia.

Según los testimonios de varios testigos oculares, los terroristas proclamaron que pretendían “liberar” la ciudad, es decir, que su objetivo no era realizar un atentado puntual.

El Gobierno tunecino tomó varias medidas: el toque de queda en la ciudad de Ben Guerdan y sus alrededores; el cierre de los dos pasos fronterizos con Libia; y la clausura de los accesos a la ciudad turística vecina de Jerba.

El pasado jueves, la ciudad de Ben Guerdane ya fue escenario de un tiroteo entre las fuerzas de seguridad y una célula yihadista que se había atrincherado en una vivienda, y que se saldó con la muerte de cinco terroristas y un agente herido.

Según las autoridades, la célula provenía de la ciudad libia de Sabrata, donde el pasado 19 de febrero un bombardeo aéreo estadounidense contra una instalación del EI provocó la muerte de unas 50 personas, incluidos dos diplomáticos serbios que habían sido secuestrados.

Avance yihadista

En los últimos años, Túnez ha sido un importante foco de actividad por parte de los grupos yihadistas, ya sea del Estado Islámico o de una filial de Al-Qaeda. El año pasado, el país magrebí padeció tres brutales atentados que provocaron la muerte de 71 personas. En dos de ellos, murieron decenas de turistas extranjeros, y en el tercero, 12 miembros de la Guardia Presidencial.

Además, es el país del que han salido más voluntarios yihadistas hacia Siria e Irak, unos 5.000. De hecho, el Gobierno reconoció que la mayoría de los combatientes que realizó la ofensiva de Ben Guerdane son de nacionalidad tunecina, si bien es probable que hubieran recibido adiestramiento en el país vecino.

*
Fuente:Diario las Americas

Comentarios

comments

Compartir